Si me encuentro sediento puedo describir dos de las posibles soluciones: Pudiera tomar un vaso de agua y saciar mi sed... Pero pudiera en vez de eso tomar una cervecita y también me quito la sed.
Si tuviera que disfrutar de un rato alegre para relajar la mente, puedo tomar un trago de alcohol en casa, como una cervecita o vino, mientras que también pudiese decidir una salida a un bar y tomarla allá pagando por ese y otros servicios de lugar.
En ambos casos hay una posible solución en común, y aun así no es de considerar que sean la misma acción.
Sucede que en el primer caso tomar una cervecita es cubrir una necesidad de tener sed pero agregándole también un GASTO adicional que no aplica como parte de la necesidad. Por otro lado en el segundo caso se hace lo mismo pero resulta ser INVIRTIENDO en la forma básica de satisfacer una necesidad real.
Una misma acción, en el primer caso es un gasto (Puesto que había otra forma básica de cubrir la necesidad), mientras que en el segundo caso resulta una inversión destinada a satisfacer una necesidad de una forma básica!
Y así es como debería ser analizado cada caso de nuestras vidas que implique dinero. Pensar en la manera de resolver con INVERSIÓN para cubrir una necesidad de forma básica, en vez de estar adicionando lujos y terminar haciendo GASTOS.
Y es que ver las cosas de esta manera te lleva a vivir más saludable pero sobre todo más prudentemente!
El título de esta entrada es la forma como digo que concluyo mis análisis de casos personales de dinero. Lo que digo es que "Yo lloro cuando hago un GASTO pero disfruto cuando con una INVERSIÓN logro sustituirlo".
En una futura publicación pondré el ejemplo que suelo utilizar de forma práctica con el tema de los teléfonos móviles!!!